miércoles, 26 de septiembre de 2012
Me encanta que estés
martes, 11 de septiembre de 2012
El fabuloso poder de la risa
Lo normal es estar al lado de tu pareja, como se suele decir, "en la salud y en la enfermedad, en la fortuna y en la adversidad..." y ble ble ble y cosas de esas.
Que sí, que no lo niego ni lo negaré en ningún momento porque eso significa que nunca hay que abandonar a tu pareja por ninguna mala racha o lo que sea...
...pero de nuevo voy a hablar de relaciones a distancia. Porque la cosa es que no estás físicamente "a su lado". Y en esto hay una cosa que yo estoy notando en mis carnes en más de una ocasión; ¿Qué se puede hacer desde aquí?
Me explico: Estando a 3000km de distancia se hace muy difícil poder despertar a tu pareja con un beso, darle un abrazo para desearle suerte cuando se va a un examen o, incluso si se da el caso, consolar de primera mano las lágrimas o frustración que cualquier evento pudiera ocasionarle (sí, se puede consolar a alguien por teléfono, pero estaréis conformes conmigo en que se hace mucho mejor en vivo y en directo).
Por eso, a veces puede surgir la duda en la cabeza de la pareja separada en cuanto a cuán necesaria es su presencia al otro lado del teléfono/skype...
Yo mismo, mapache orgulloso y con una alta idea de mí mismo, he notado la incertidumbre en mi interior sintiéndome tan inútil como regar sobre mojado.
¿Qué se puede hacer desde la distancia? Casi todos los sentidos son directamente bloqueados por la pantalla de mi ordenador...
Pero entonces me fijé que podía seguir hablando y viendo, que es lo único que se me permite y, aunque lo digo y siempre lo diré que mi fuerte es el cara a cara, me comprometí a conseguir hacerla reír para ayudarla a desestresarse y que, al menos mientras estuviera hablando conmigo, sus problemas y preocupaciones se quedaran de lado.
Y yo así verla reír.
Por eso aconsejo si alguien más tiene el problema. Aprovecha lo que tengas al máximo porque, hasta a miles de kilómetros de distancia, tu presencia puede ser muy importante para esa persona a la que amas.
jueves, 6 de septiembre de 2012
lunes, 3 de septiembre de 2012
¡HABEMUS TEMPUS!
Con lo cual ya me he quitado una cosa importante de encima... Ahora la siguiente es conseguir que la Mapacha vuelva aquí y poder abrazarla como si no hubiera mañana. Y...
Lo que viene a ser "tenemos fecha". Será el próximo 30 de octubre si Ryanair o los White Walkers no se interponen en mi camino...
Yo les recomiendo que no lo hagan si no quieren ver a un mapache enfadado y un poco cabrón.
domingo, 26 de agosto de 2012
Ya queda poco...
Hoy estoy escribiendo más porque es mi día libre, pero ya tengo fecha de finalización del calvario en el que se ha convertido mi trabajo.
¡Los mapaches no deberíamos trabajar!
¡Queremos conseguir nuestra propia comida!
...robándola, ¡pero no trabajando!
Pero ahora ya está claro que acabo el próximo día 2 de septiembre y que, tras mi examen del día 6, podré tener esto un poco más actualizado. =)
¡Reinventemos Las Medidas!
Y una de esas ocasiones es la de las relaciones a distancia.
Sí, puede que vuelva al tema de nuevo, pero es lo que ahora mismo me absorbe el tiempo y el pensamiento. Cuando la otra persona está lejos y tienes que aguantar sin poder estar con ella durante un tiempo determinado.
¿Y qué sucede con eso? Pues que, normalmente, nos hundimos al saber las medidas de tiempo y distancia. Esas cosas nos derrumban emocionalmente al saber que TODAVÍA queda tanto tiempo para volver a reunirte con ella o que hay determinado espacio entre vosotros...
¡Por eso reivindico un cambio!
No quiero volver a hablar de que me quedan dos meses y cinco días de estar sin ti, sino que quedan 65 noches para pensar en ti y en todo lo que quiero decirte.
Y a partir de ahora no mediré en kilómetros, sino en besos que te daré cuando te vea...
Así que, a partir de ahora, ya sabes, hay (mínimo) 3049 besos pendientes entre tú y yo... ;)
Pd: ¿A alguien se le ocurre algún otro cambio de medida?


